Es de suma relevancia que los colegios y establecimientos educacionales abran espacios de diálogo y contención emocional a sus alumnos de la manera más objetiva y humana posible. Cada comunidad de curso puede debatir sobre sus miradas, promover debates o soluciones, teniendo en cuenta el orden y respeto hacia los demás.

La opinión de los pares es muy importante principalmente para los adolescentes, es propio de su edad, que vean la realidad idealizada y a veces poco objetiva. Su mirada siempre debe ser relevante y debe ser considerada como válida, es decir, como un punto de vista más. Un buen ejercicio es ponerlos en “los zapatos de otras personas” que han vivido esta crisis desde diferentes realidades. Los establecimientos deben invitar a sus estudiantes a pensar desde la óptica del ciudadano chileno: manifestantes, gobernantes, militares, población civil y tantos otros chilenos afectados. De esta manera, podrán desarrollar la empatía, objetividad, habilidades de argumentación y pensamiento crítico.

El rol del profesorado será orientar la actitud hacia el debate tolerante y respetuoso, mediar los conflictos que surjan y enseñar a empatizar con cualquier posición política.