La internet: Una gran pantalla

Internet se ha convertido en una gran revolución en tan sólo unas pocas décadas. Por su rápida expansión y los profundos cambios sociales que ha  generado en varios ámbitos de la sociedad, no ha sido sencillo para los usuarios adaptarse a este modelo de “biblioteca universal”, donde la  información no está ordenada y menos revisada. Tanto niños y jóvenes tienen cada vez más acceso a internet y probablemente, eso no vaya a disminuir o  retroceder. El desafío entonces, tanto de padres como de profesores, será proveerlos de estrategias que permitan a los menores aprender a regular  el uso de las tecnologías, seleccionar criteriosamente con quienes se relacionan online y discriminar la calidad y veracidad de los contenidos e información que obtienen desde la web.

Riesgos y oportunidades

En este nuevo escenario de comunicación, se pueden generar situaciones de riesgos y oportunidades hasta ahora poco conocidas. Sin embargo, la  piratería, el acceso a contenidos inadecuados, el contacto con personas desconocidas, el ciberacoso, entre otros, también han convertido a internet en una fuente real de peligros. Su dinámica de expansión vuelve cada vez más complejo el control o supervisión de los adultos respecto de lo que hacen los niños y jóvenes en la web. Esta realidad justifica entonces, la necesidad de formar en los mismos usuarios desde temprana edad, el criterio necesario para que sean ellos quienes adopten una postura de autocuidado en la web.

¿Cómo podemos reconocer la calidad de los contenidos digitales en internet?

Internet se ha convertido en una de las principales fuentes de información para los usuarios de la web. La naturaleza de internet es dinámica, cambiante y poco regulada. No existen leyes o reglamentos que regulen la calidad de los contenidos expuestos en cada sitio web. Cuando un usuario sube información a internet, no sólo decide el formato del contenido, sino que elige el tema, las imágenes, el diseño, el contexto, el mensaje, los textos. Este proceso, en la mayoría de los casos, no pasa por ningún filtro, sólo por la aprobación del autor o editor responsable de la publicación. Es necesario enseñarles a los alumnos a evaluar la calidad de la información que se encuentra en internet.

A continuación, revisaremos algunos criterios a los cuales atenderemos cuando visitemos internet para obtener información. Esto ayudará a comprobar la calidad de la información que se ofrece al usuario.

Es importante tener presente que el mejor filtro es el cuidado que debe tener el mismo usuario, quien debe adoptar una conducta crítica frente a los contenidos que encuentran en internet. Para validar la calidad de un sitio web y sus contenidos, deben revisarse siete criterios claves que, en su conjunto, darán señales claras respecto de la calidad del material que se requiere.

¿Por qué hablamos de criterios y no de reglas?

Es importante considerar que los criterios son juicios que permiten discernir. En este caso ayudarán a los usuarios de internet a reconocer algunos aspectos claves en un sitio web, que validan la calidad de sus contenidos. Las reglas son aquellas que han de cumplirse, porque han sido convenidas por un grupo de personas determinadas. En muchos casos, se puede dar que un sitio web publica contenidos de gran calidad académica, con rigor científico y gran precisión, pero no los actualiza con tanta periodicidad. En este caso, este criterio de validación no le resta mérito a la calidad del sitio y sus contenidos.

Criterios para validar sitios web educativos

Internet ha generado una gran revolución en tan sólo unas pocas décadas. Por su rápida expansión y los profundos cambios sociales que se han generado en varios ámbitos de la sociedad, no ha sido sencillo para los usuarios adaptarse a este modelo de “biblioteca universal”, donde la información no está ordenada y menos revisada.

¿Cuáles son los criterios?

1. Autoría definida

El anonimato no es propio de una web confiable. Para identificar el autor de un sitio web, acceda a los enlaces “contacto”, “quiénes somos” o “historia”. Tenga presente que el profesional que se identifica como Webmaster, es el diseñador del sitio, no necesariamente es quien elabora los contenidos. En algunos casos, puede darse una comunidad virtual educativa, cuyos contenidos son aportados por sus usuarios. En este caso, la estructura de la comunidad puede ser de buen nivel y algunos contenidos puntuales, podrían verse objetados en su calidad por no cumplir con alguno de los criterios dados.

2. Actualización periódica

Un sitio de calidad está constantemente actualizándose, es decir, publicando nuevos contenidos o gestionando una comunidad de usuarios. Esta actualización debe ser periódica, lo que no significa que sea diaria o semanal. La actualización va a depender del sitio mismo y de sus editores.

3. Propósitos definidos

Un sitio web de calidad define sus propósitos comunicacionales y se rige por ellos. Esto implica tener un público definido al cual se dirigen los contenidos. Un sitio web educativo debe tener objetivos que vayan en una línea formativa. Básicamente que tengan como objetivo EDUCAR.

4. Objetividad

Es necesario que un sitio web de calidad disponga la información de manera objetiva. Si un sitio web presenta a sus autores, éstos son especialistas en los temas que trata, lo financia una institución de prestigio y tiene propósitos claros, no debieran necesitar exceso de publicidad o pop ups emergentes que interrumpen la lectura. Si un sitio web plantea que es “educativo”, debe demostrar que su objetivo es “educar” y no sólo entretener o entregar contenidos digitales.

5. Precisión de los contenidos

La información que hay en un sitio web de calidad debe estar bien escrita, con un estilo de redacción acorde con sus objetivos y su público. Es importante considerar que la información esté claramente presentada y las ideas bien definidas. Si se entrega alguna cifra, revise si están las fuentes bibliográficas que las respalden y si se presentan opiniones personales, deben estar bien fundamentadas.

6. Confiabilidad

Una web confiable siempre expone sus fuentes bibliográficas si los temas lo requieren. Cada quien es libre de publicar en su blog o web lo que quiera, pero no debemos creer que todo lo que se dice en internet es verdad.

7. Navegabilidad y usabilidad

Buena navegabilidad hace referencia a qué tan simple es para un usuario navegar por todo el sitio web que visita, sin salirse de él y sin pinchar enlaces rotos. Es importante que los sitios web tengan sus enlaces funcionando, que sus botones lleven a un subsitio relacionado con el título y que posea una estructura simple y fácil de navegar. Es importante que el sitio cargue fácil y rápido. Ejemplo: www.curiosikid.com es una web con experimentos científicos para niños y ordena sus temas a través de botones y enlaces.

En resumen

Es importante que los alumnos aprendan a reconocer la calidad de los contenidos digitales de una web, a partir de un buen análisis y reflexión atendiendo a los criterios anteriormente explicados. Deben ser críticos frente a lo que ven y leen en internet, cuestionándose siempre respecto a la pertinencia de la información en relación a sus propias necesidades.

Por ejemplo: Si un alumno necesita leer una breve bibliografía de un personaje histórico, los sitios webs de bibliografías serán una buena alternativa. Sin embargo, puede encontrar información más acotada en los portales educativos en donde existe el enlace a la asignatura de historia. Probablemente un buscador como Google, lo envíe primeramente a Wikipedia y luego a webs con mucha información sobre el personaje. En este caso, habrá que validar el contenido mismo y el sitio desde donde se recoge la información.

Es importante recordar a los alumnos:

1. Internet es libre, desregulada y no controlada.

2. Internet puede usarla cualquier persona.

3. En internet hay muchos contenidos que no siempre son verdaderos ni confiables.

4. En internet nada se borra, esto permite que los usuarios encuentren contenidos que ya están obsoletos.

5. En internet nada es gratis. Generalmente, la información de calidad no es de libre acceso, o bien requiere una suscripción o intercambio de datos personales para disponer de ella.

6. Internet tiene reglas legales que protegen los derechos de autor, de la misma manera que en la vida real. Sin embargo, fiscalizar la copia y robo de información es complejo y se da en muchos sitios webs altamente demandados, infringiendo las leyes de propiedad intelectual.